sábado, 22 de febrero de 2014

"ASÍ SABEN LOS PERROS COMO NOS SENTIMOS"


 Cuando conocemos bien a alguien, con sólo escuchar su voz ya nos damos cuenta de si está bien o si le ocurre algo. Esto se produce porque nuestro cerebro tiene una región conocida como el  “área de la voz” que analiza el tono vocal y nos remite información de esa persona a la que estimamos. Según un estudio de la Academia de Ciencias de Hungría y publicado en la revista Current Biology, en los perros se produce un proceso similar.
¿Los perros pueden obtener información social de las voces humanas?
Este fue el punto de partida del experimento. Para ello, los investigadores contaron con 22 voluntarios humanos y adiestraron a 11 perros para que se mantuvieran inmóviles en la máquina de escáner de resonancia magnética funcional cerebral, con objeto de establecer qué áreas del cerebro se activan ante estímulos sonoros tanto en perros como en humanos.
A lo largo del experimento, los investigadores reprodujeron 200 sonidos pertenecientes a voces humanas, perrunas y ruidos naturales para identificar qué áreas del cerebro se estimulaban en las diferentes situaciones.
Los resultados del estudio de neuroimagen evidencian que los cerebros de los perros tienen también áreas de voz y también procesan las voces de la misma forma que lo hace el cerebro humano pero con mayor amplitud.
¿Qué os parece? Este hallazgo ayudaría a explicar cómo los caninos pueden estar tan en sintonía con los sentimientos de sus propietarios ya que demuestra que, existen áreas cerebrales responsables de captar el sonido y la voz similares entre las dos especies. De ahí que el éxito del vínculo tan estrecho que se suele producir entre un perro y su dueño venga determinado porque los caninos son capaces de captar nuestras emociones y saber cuándo nos sucede algo o simplemente nos sentimos mal…..
¿LES HA SUCEDIDO ALGO SIMILAR A USTEDES?

jueves, 20 de febrero de 2014

20 DE FEBRERO DÍA INTERNACIONAL DEL GATO

Todos los amantes de los animales, y en concreto los amantes de los felinos sabemos la cantidad de beneficios que nos aporta tener un gato en casa. Pero, para aquellos que aún dudan, hoy os dejamos los 10 motivos por los que adoptarlo en nuestro hogar.
                                

1.Compañía

Es inevitable sentirse acompañado cuando tenemos un animalito en casa, y más aún si este nos da cariño y amor día a día. Nos llegarán al corazón en poco tiempo.

2.Diversión y alegría

Quizás este sea el punto más claro de todos. Y es que nuestros gatitos son la mascota más divertida y entretenida que existe. Solo en internet  las travesuras gatunas son las más buscadas en la Web. Los momentos que nos hacen pasar son desde luego únicos e inigualables.


3.Buen comportamiento

Los gatos tienen infinidad de características personales muy agradables para la convivencia. Son silenciosos, independientes, respetuosos, dulces y cariñosos.


4.Inteligencia

Es una de las aptitudes de nuestros felinos. No hace falta mucha instrucción para que nuestros gatitos tengan un buen comportamiento. Ellos mismos aprenden a hacer sus cosas si los educamos bien.

5.Buenos para nuestra salud

Tener una mascota en casa se considera medicina preventiva. Ya sea gato o perro, lo que esta claro es que promueve la salud y evita futuros problemas. Son muchos los estudios que confirman esta teoría: la salud de las personas es mejor cuando hay una mascota cerca; pueden reducir la tensión arterial, combatir el estrés y prevenir enfermedades cardíacas. Además, son especialmente favorables para niños, ancianos...

6.Menores cuidados

Si tenemos que decidirnos por adoptar una mascota en nuestro hogar, el gato nos traerá menos responsabilidades y cuidados que un perro por ejemplo. La atención es mínima dada su independencia; no hace falta pasearlos tres veces al día, bañarlos con tanta asiduidad...

7.Se adaptan a todo

Podemos tener un gato en la residencia que sea. Ya que un gran danés pro ejemplo no estaría muy a gusto en un piso pequeño, el gato se adapta a cualquier situación y hogar. Ya sea una mansión o un pequeño apartamento, nuestro felino se encontrara feliz.

8. Limpieza e higiene

Es uno de los animales más limpios que hay. De los que podemos tener en casa, será aquel que nos deje el piso más limpio, sin malos olores, y sin necesidad de una higiene frecuente.

9.Sin discriminación

Se adaptan perfectamente a todos los colectivos de personas. Le encantan los hombres, mujeres, niños y ancianos...No tienen una preferencia, pero son especialmente cariñosos con los ancianos y la gente joven.

10. Se adaptan a  otras mascotas

Pueden vivir con otras mascotas en el mismo hogar. Por lo general no suele dar problemas el hecho de tener un gato con otra mascota. De hecho, el gato tratará con mucho cariño y delicadeza a otra especie si se le habitúa  a este.

sábado, 8 de febrero de 2014

¿CÓMO ENSEÑAR A NUESTRO CACHORRO A HACER SUS NECESIDADES FUERA DE CASA?

Enseñar a un cachorro a hacer sus necesidades en un lugar concreto es fundamental para evitar problemas en el futuro. Sin embargo, muchos propietarios tenéis dudas sobre cómo conseguirlo. Aquí va una explicación sencilla para ayudaros.

Antes de empezar con las pautas básicas, me gustaría añadir una explicación corta sobre cómo funciona la conducta de eliminación (orinar y defecar) en los cachorros:
De las 3 a las 8 semanas de vida es cuando los perros aprenden a salir del nido para hacer sus necesidades. Hasta entonces, orinan y defecan dentro y la madre ingiere los deshechos como método de limpieza y para evitar dejar rastros que puedan atraer a posibles predadores (este comportamiento es herencia del lobo).
A partir de las 8 semanas es cuando los cachorros desarrollan lo que se denomina “preferencia de sustrato”, algo que, como veréis a continuación, es muy importante.
Desarrollar una preferencia de sustrato quiere decir aprender a orinar y defecar sobre una superficie de un material concreto. Por lo tanto, alrededor de las 8 semanas es el momento idóneo para enseñar a un perro a no hacer sus necesidades en el suelo de casa, pero sí en el jardín o sobre papel de diario, por ejemplo.
Los perros que no aprenden a distinguir sustratos porque no tienen oportunidad de hacerlo –por ejemplo los cachorros que venden en algunas tiendas y que se encuentran encerrados en una jaula durante la 8ª semana de vida en adelante- son perros muy problemáticos después, que orinan y defecan por todas partes sin saber distinguir qué lugares son indicados para hacerlo y cuáles no.
Ahora bien, ¿cómo conseguir que esa preferencia se oriente hacia las superficies y lugares que nosotros deseamos?

1- SUPERVISIÓN: Hay que acompañar al cachorro al lugar donde queremos que orine o defeque con una frecuencia que se adapte a sus necesidades. Para no ser demasiado exigentes, debemos aplicar el siguiente principio:
Se ha estudiado que un cachorro es capaz de aguantar sin orinar o defecar un número de horas igual a los meses que tiene, más una. Eso quiere decir que, para un perro de dos meses, por ejemplo, deberíamos hacer la siguiente suma:
2 meses + 1h = 3 horas
Para uno de tres:
3 meses + 1h = 4 horas
Y así sucesivamente.
¡No podemos pedir un control voluntario total hasta que el perro tiene entre cinco y seis meses!

2. ANTICIPACIÓN: Además de llevarlo a orinar y defecar cada X horas, deberemos anticiparnos. El cachorro tendrá ganas de eliminar, sobre todo:
- Después de dormir
- Después de comer
- Después de jugar
Habrá que acompañarlo al lugar adecuado tras esas tres acciones.
La idea es intentar que el cachorro se “equivoque” y elimine donde no corresponde el menor número de veces posible. Hay que conseguir que casi siempre acierte porque, cuando lo haga, recibirá un premio y eso reforzará la conducta.

3. PREMIO: Cuando el cachorro elimine en el lugar apropiado, lo premiaremos. Hay que ser efusivos: felicitémosle con caricias y verbalmente y, si queremos, añadiendo un premio comestible indicado para cachorros.

4. POR LA NOCHE: Probablemente, el cachorro no podrá aguantar toda la noche sin eliminar, así que habrá que habilitar una zona restringida con papel de diario a la que pueda acceder mientras nosotros dormimos.
Si el animal duerme en la cocina, por ejemplo, colocaremos su cama, mantita, algún juguete y lo que queramos que tenga al alcance y cubriremos el resto del suelo con papel. Poco a poco, y a medida que el perro se acostumbre a usar el diario, iremos reduciendo la superficie cubierta de periódico.
Además, durante la noche será recomendable:
- Restringir el agua (siempre que nuestro veterinario no nos indique lo contrario).
- Darle de cenar al cachorro entre tres y cinco horas antes de ir a dormir.

5. OTRAS COSAS IMPORTANTES:
Mantener una rutina: el cachorro tiene que poder preveer cuándo podrá orinar o defecar. Si le impedimos el acceso a la zona de papel de periódico, o si no lo acompañamos allí en los momentos de mayor probabilidad de eliminación, quizás opte por hacer sus necesidades en cualquier otro sitio.
- NO CASTIGAR: castigando, podríamos tener luego problemas de muchos tipos (que el cachorro nos coja miedo, que se acostumbre a responder al castigo con agresividad, que entienda que no puede orinar o defecar en nuestra presencia porque le vamos a reñir y, entonces, cuando salgamos con él a la calle tampoco quiera hacerlo si estamos delante…). En cualquier caso, el castigo no es necesario. Los cachorros aprenden rápido y sólo hay que tener un poco de paciencia.
- Nunca utilizar lejía y limpiar con detergentes no enzimáticos: la lejía es un detergente amoniacal (el orín contiene amoniaco) y los perros, al olerlo, pueden querer orinar encima.
Bueno, espero haber dado algunas pautas que puedan serviros si tenéis un cachorro al que enseñar. Pensad que se necesita constancia y paciencia, pero siguiendo estos consejos aprenderá con facilidad.

BENEFICIOS DE TENER UNA MASCOTA EN UN HOGAR CON NIÑOS

Beneficios para la salud:
- Disminuye el stress, lo que ayuda a que sean  niños menos agresivos
- Mejora la autoestima y el bienestar psicológico, pues se sienten muy queridos por su mascota y, al cumplir con la obligación de alimentarlos, limpiarlos y cuidar de ellos, estamos creando en su interior una sensación de utilidad y motivación muy positivas.
- Disminuye el número de afecciones psicosomáticas: ansiedad, dolor de cabeza o abdominal, alteraciones del apetito, o problemas cutáneos.
- Exige un incremento en la actividad física, hecho de relevada importancia, dado el sedentarismo que hoy en día padecen nuestros hijos.
- Regula el ritmo cardiaco y la tensión arterial, el mero acto de acariciar nuestra mascota.
- Es un escape para los impulsos de acicalamiento de los residuales de primates que aún conservamos- Beneficios socioeducativos
- El niño que pasea un perro se beneficia de las relaciones sociales en la calle al atraer la atención de otros viandantes e iniciar conversaciones, estableciendo incluso nuevas relaciones.
- Acelera el desarrollo psicomotor a través del juego, el ejercicio, la persecución, las risas, etc.
- Ejerce un papel de protección que comparte con los progenitores: no sólo papá y mamá son los que me quieren y me cuidan. Les aporta seguridad cuando los padres están ausentes.
- Invita a los niños a imitar a los adultos en su rol de cuidadores, por lo que ellos pasan a ser los papás de la mascota y esto hace que desarrollen el valor de la responsabilidad.
- Proporciona un vínculo con la realidad para mejorar la estabilidad emocional
- Se crea una relación de confianza mutua que promueve el conocimiento de sí mismo
- Proporciona aceptación y amor sin prejuicios
- Ofrece una enseñanza natural sobre conceptos como el nacimiento, parto, enfermedad, dolor, muerte, sexualidad, etc. con lo que se convierte en su profesor particular en la escuela de la vida.

Además de los beneficios descritos en los niños sanos, hay una larga lista de aptitudes positivas que se usan hoy en día en fisioterapia infantil, en la terapia asistida con animales para niños con minusvalías físicas o con trastornos mentales, como el autismo, el síndrome de Asperger, la hiperactividad y las discapacidades psíquicas,

¿AÚN DUDA SI UNA MASCOTA ES UN BUEN REGALO PARA SU HIJO?