lunes, 7 de julio de 2014

LEISHMANIOSIS CANINA

La Leishmania canina está causada por un parásito microscópico que se transmite a los perros mediante la picadura de un pequeño insecto llamado flebótomo a menudo llamado mosquito que al estar en contacto con un perro enfermo se infecta y al picar a otros los infecta.
Si tu perro está infectado por el parásito, puede que los síntomas no aparezcan inmediatamente. Los signos más frecuentes incluyen fiebre, caída de pelo, pérdida de peso, úlceras en la piel y crecimiento anormal de las uñas.  Los órganos internos también se ven afectados, pudiendo derivar en anemia, artritis e insuficiencia renal grave. Esta enfermedad puede llegar a provocar la muerte.
Los tratamientos ayudan a controlar los síntomas, pero no curan la enfermedad definitivamente, por ello lo mejor que puede hacer es actuar de forma anticipada y vacunar a su mascota y más teniendo en cuenta que Alcossebre se encuentra en una zona endémica, es decir donde este parásito habita y abunda, por ellos le recomendamos que acuda a nuestro centro a informarse si tiene cualquier duda. Recuerde que estamos siempre a su disposición y más cuando hablamos de una enfermedad que puede llegar a ser mortal para su mascota…



La vacunación en si le protege hasta cuatro veces más pero tampoco evita que adquiera la enfermedad en un 100% y es por ello que además de vacunar se debe evitar que el flebótomo (mosquito) pique a nuestras mascotas.

¿PORQUÉ VACUNARLO Y ADEMÁS DESPARASITARLO?
El objetivo de los antiparasitarios externos (pipetas, collares…)  es prevenir la transmisión mediante la reducción del número de picaduras del flebótomo. Para ello se pueden emplear collares, spray y pipetas, y en zonas de alta incidencia (ej. Alcossebre) se recomienda una combinación de estos (1 collar semestral + 1 pipeta mensual).
Por otro lado, el objetivo de la vacunación es estimular al sistema inmune para proteger a su mascota “desde dentro”. La combinación de ambos (una protección interna y externa) es la mejor forma de prevenir la enfermedad.



Debemos conocer que esta enfermedad afecta a los seres humanos y es responsabilidad de todos evitar que se enfermen nuestros vecinos y familiares.

¿CÓMO DEBEMOS HACERLO?
El proceso es muy simple. Se debe hacer una prueba (analítica) para determinar si su mascota tiene Leishmania y si esta es negativa se procede a vacunar con tres inyecciones, a razón de una cada mes (cada 21 días) y después solo sería una reactivación (recordatorio) una vez al año.
El primer año, la primera vacunación proporcionará a su mascota una defensa interna muy elevada y a partir de entonces, ésta solo necesitará una única dosis de revacunación cada año para mantener activas sus propias defensas contra la Leishmania. Por lo tanto, gracias a la vacunación, su mascota utilizará su propio sistema inmunitario para potenciar la resistencia ante este parásito



¡LA VACUNACIÓN CONTRA LA LEISHMANIA ES LA MEJOR MANERA DE PROTEGER A SU MASCOTA CONTRA ESTA GRAVE ENFERMEDAD!

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